11 plantas aromáticas y medicinales

1.- Ajenjo (Artemisia absinthium)

El ajenjo es una de las plantas más potentes en el jardín hogareña. Siémbralo entre las plantas más delicadas, ya que repele a los insectos dañinos. También puedes cubrir el suelo con las hojas secas o utilizar una infusión de la hierba para combatir plagas. Como remedio tradicional, se ha aprovechado sus propiedades antihelmínticas desde tiempos antiguos para matar a los parásitos intestinales, además de alivianar dolor e infección del sistema digestivo.

2.- Ajo (Allium sativum)

Algunas culturas lo añoran como una hierba mágica, otras lo consideran la huella del diablo. En la casa y el jardín combate insectos y bacterias; en la medicina alternativa tiene más usos que cualquier otra hierba, desde purificar la sangre a curar infecciones vaginales. Siémbralo en la orilla del jardín para evitar la invasión de hormigas, o entre las plantas donde haya agróstides (Agrostis spp.). La infusión de ajo con chile se puede aplicar con atomizador a las hojas y tallos de las plantas afectadas por escarabajos y otros insectos que se alimentan de las hojas.

3.- Sábila (Aloe vera)

Fácil de cultivar, se puede sembrar en el jardín para proveer protección del viento o el sol. Haz una barda de sábila en el lado del jardín donde pega el viento; puedes sembrar varias filas si lo necesitas. Esta planta no soporta las temperaturas muy bajas, así que en lugares fríos se puede sembrar en maceta para poderla meter en invierno. La pulpa babosa que sale al quebrar la hoja es remedio para todo tipo de problema dermatológico (de la piel) y también se puede preparar para alivianar el estreñimiento.

4.- Romero (Rosmarinus officinales)

El romero es una excelente hierba para la cocina y el jardín. Sirve como repelente contra los insectos, da un buen sabor a cualquier comida y tiene algunas propiedades anticancerígenas. Lo puedes usar para hacer un champú casero, como perfume o aromatizante ambiental. Simplemente frota sus hojas y suelta un aroma agradable.

5.- Lavanda (Lavandula spp.)

Otra hierba conocida por su perfume agradable, la lavanda se utiliza en muchos productos cosméticos. Las hojas secas se pueden colgar en el armario o debajo de la cama para alejar polillas y otros insectos; también tiene el mismo efecto cubrir el suelo del jardín con las hojas. Se utiliza en la preparación de limpiadores caseros por sus propiedades antibacteriales y antihongos. En la herbolaria tiene diversos usos, por ejemplo para alivianar dolor de cabeza, insomnio y otros problemas relacionados con el estrés.

6.-Árnica (Arnica montana)

Árnica es una hierba antiinflamatoria que se ha utilizado por lo menos desde el siglo XVI como tratamiento para moretones, lesiones, torceduras y fracturas. También es efectivo para aliviar el dolor muscular, dolor de espalda o cintura, y para reducir inflamación en general. El árnica es una hierba muy potente y contiene compuestos tóxicos, por eso no lo debes de ingerir sin que lo recomiende un profesional de salud con conocimiento de la medicina herbal.

7.- Manzanilla (Matricaria recutita y otras especies)

Una excelente hierba antiestrés, el té de manzanilla es un remedio popular para el insomnio y ansiedad. Históricamente, la manzanilla se ha utilizado para aliviar los síntomas de varicela, resfriado, dolor de garganta y problemas de la piel. Se puede cultivar fácilmente de semilla y crece rápido en suelos pobres, siempre y cuando esté en pleno sol.

8.- Menta (Mentha spp.)

Para calmar la indigestión y flatulencia (gas) no hay otra hierba mejor que la menta. El mentól, un ingrediente activo de esta hierba, sirve como anticongestivo para tratar gripa o resfriado y también se encuentra en muchas cremas para el dolor muscular. La aplicación de la menta sobre la piel tiene un efecto refrescante que alivia la comezón causada por alergias o picaduras de insectos.

9.- Cempazúchitl (Tagetes spp.) y caléndula (Calendula officinalis)

Estas dos plantas no son iguales pero comparten muchas de las mismas funciones, tanto en el jardín como para la medicina. Aparte de hacer más alegre y fragante a tu jardín, repelen a los insectos tanto arriba como abajo del suelo. En la medicina alternativa las aplicaciones de cempazúchitl o caléndula se usan para combatir daños y enfermedades de la piel, incluyendo las quemaduras, dermatitis, heridas pequeñas y moretones. La flor suelta un color amarillo que se utiliza para dar color a las comidas y manualidades. Aquí puedes ver cómo hacer aceite de caléndula

10.- Ortiga mayor (Urtica dioica)

Esta hierba nativa de Europa se ha usado durante siglos para el tratamiento de artritis, dolor muscular, anemia e infecciones urinarias. La ciencia moderna confirma que tiene propiedades diuréticas y un alto contenido de vitaminas y minerales (incluyendo el hierro.) La ortiga es fácil de propagar y crece rápidamente.

11.- Diente de león (Taraxacum officinale)

Los niños lo buscan para jugar y pedir deseos, para los adultos es una maleza que tratan de exterminar. Esta hierba resistente es una de las plantas más comunes y útiles, aunque pocas personas conozcan su valor. Como té, ensalada o comida, es muy nutritiva ya que contiene muchas vitaminas y minerales (vitaminas A, complejo B, C y D, fierro, potasio y zinc.) En alguna época el vino hecho de esta hierba era muy conocido y además se puede hacer un sustituto para el café con la raíz de la planta. En la medicina alternativa el diente de león es muy cotejado para problemas de menstruación, lactación, hígado y riñon, además de anemia, inflamación, fiebre, diarrea y retención de fluidos. Vidaverde.

Amar y dejarse amar

El amor es lo que más deseamos tener y lo que más deseamos dar. Sin embargo, nadie se da cuenta de que a todas horas está siendo ofrecido y rechazado. Kahlil Gibran.

Una y otra vez observo que las personas que continúan aferradas a patrones de relación de dependencia, control, manipulación, celos y posesividad experimentan sufrimiento y aniquilan el amor. Hombres y mujeres nos estamos dando cuenta de que necesitamos crecer y madurar interiormente. ¿Qué deseamos las mujeres? Sentirnos libres, tomar decisiones, llevar las riendas de nuestra vida. Algunos lo viven como una amenaza cuando lo cierto es que no hay nada que temer, que eso que queremos para nosotras es lo que luego sabremos proporcionar a la pareja: espacio, libertad, intimidad, presencia.

Somos muchos los que deseamos aprender a amar incondicionalmente, conocer el amor verdadero. Con el tiempo he tomado plena conciencia de que necesitamos toda una vida para aprender a amar. Erich Fromm en El Arte de amar escribe sencilla y magistralmente que amar es un arte que requiere paciencia, cuidado, disciplina, responsabilidad y concentración. El amor es honestidad, silencio, conocimiento, respeto, libertad, confianza y entrega, en primer lugar en relación a uno mismo y luego con el otro.

En palabras de Rainer Maria Rilke: “El amor de un ser humano hacia otro: esto es quizás lo más difícil que nos haya sido encomendado. Lo último, la prueba suprema, la tarea final ante la cual todas las demás tareas no son sino preparación”.

Así pues, amar es un arte, una práctica, una disposición. No se trata de “encontrar el amor”, como muchos creen, sino de aprender a amar. Se dice: “No me quieras tanto, quiéreme mejor”, y en verdad sería bueno convertirnos en comprometidos aprendices del amor en vez de quejarnos, reprochar, reclamar, coaccionar, celar. Hoy por hoy, si estamos solos o vivimos relaciones no correspondidas, conflictivas o tormentosas, si aún perseguimos o huimos de alguien, si nos molestan actitudes o comportamientos del otro significa que continuamos proyectando y resistiéndonos a partes propias, seguimos sin amarnos completa y profundamente, continuamos oponiendo resistencia al flujo de la Vida. Para amar es necesario aceptarse, ser auténtico y estar conectado, lo que favorece aceptar y apreciar al otro como es, sin intentar cambiarlo o mejorarlo.

Léelo todo en: https://ascensionbelart.wordpress.com/2015/01/27/amar-y-dejarse-amar/